La mayoría de los padres se ven ante una situación de estrés y de frustración ante el llanto de su hijo.
Debemos tener en cuenta que el llanto es el único método de comunicación que poseen los niños durante la primera etapa de su vida. El bebé no llora por capricho, sino porque necesita algo.
Pero no siempre que llore será porque necesite algo, sino porque se encuentra ante situaciones nuevas y que pueden resultarle frustrantes.
No siempre sabemos identificar por qué llora, así que debemos ir probando, y con el tiempo aprenderemos a identificar la causa de su llanto.
También puede pasar que sepamos la causa pero que no logremos calmarle, así que es aconsejable armarse de paciencia, si el bebé nota el estrés o el nerviosismo, sólo empeoraríamos las cosas.
Ante la duda de atenderlo tan pronto como empiece a llorar o hacerle esperar, decir que depende mucho de los padres. Pero imaginaos que necesitais algo y el único método para pedirlo es el llanto. Pues sí, verdad, querríais ser atendidos al instante; y al bebé le sucede lo mismo.
Trucos para distinguir el llanto:
- Hambre: el llanto se irá haciendo más fuerte, incluso llegando a convertirse en auténticos gritos.
- Sed: será igual al anterior, pero no cederá con el biberón.
- Cansancio: los ojos del bebé estarán algo hinchados y los párpados estarán enrojecidos.
- Frío: tendrá los labios ligeramente azulados y temblará.
- Calor: tendrá la cabecita ligeramente o muy mojada de sudor, y estará bastante irritado e incómodo.
- Aburrimiento: esto sucede a partir de los tres meses de edad aproximadamente, ya que el bebé pasa más tiempo despierto y necesita entretenimientos. El llanto parecerá fingido, como si estuviese protestando.
- Irritaciones: las heridas que pueden causar los roces del pañal pueden llegar a ser muy incómodas para nuestro pequeño. Aquí lo único que podemos hacer es cambiar el pañal y cubrir la zona con una capa de crema recomendada para tal situación.
- Sueño: empieza con un lloriqueo y va aumentando. Se le cerrarán los ojitos y estará algo inquieto.
- Dolor: el llanto suele ser muy fuerte y acompañado de momentos en los que acorta la respiración. También suelen apretar los puños con fuerza.
- Si el llanto va acompañado de un comportamiento poco habitual del pequeño, o si lo notamos más apagado o diferente a como está normalmente, quizás debamos acudir al pediatra, pues podría estar enfermito.
- Y saber también que, a veces, los bebés lloran porque es su forma de comunicarse, y tal vez sólo quiera contaron un cuentecito.

Buen articulo!
ResponderEliminarEs importante ante el llanto del bebe no desesperarse y prestar atención para darse cuenta que le puede estar pasando y ayudarle, así ademas los padres no se sienten frustrados por no poder interpretar a su bebe
Me alegra que te pareciese un buen artículo.
ResponderEliminarEs importante no, lo siguiente el No desesperarse ante un bebé que llora, pues lo que conseguiremos es poner al pequeño más nervioso, así que calma y tranquilidad. ;)